21/5/09

Línea editorial


Creo que es un mal de todo estudiante a psicología, sobre todo aquellos con inclinación psicoanalítica, el tratar de diagnosticar, predecir y autoanalizarse. Esta costumbre la he tenido desde que tengo conciencia de mi mismo, lo que me ha llevado a auto diagnosticarme como depresivo bipolar (sé que no es el nombre correcto, es más largo pero para que se entienda no voy a usar términos clínicos o extraídos del DSM o CIE, ok? ;)).

Para aquello que se estén preguntando ¿qué demonios hago leyendo esta estupidez? no tengo respuesta; para los que se pregunten que es la depresión bipolar les puedo decir a grandes rasgos que es una enfermedad que afecta el estado anímico, entonces la persona es propensa a deprimirse, aislarse. Lo realmente curioso es que cuando vuelven a estar "normal" sufren de un episodio conocido como manía. Para que se les haga mas fácil pondré el ejemplo de un conocido de las 6 cuardas y el mundo del rock, Curt Cobain. En la manía las personas generalmente sufren de un periódo casi obcesivo de algún tipo de creatividad, en el caso de Cobain, la música.

El caso es que, y para no desviarme del tema, que he sufrido de fases en las que sin motivo a parente me deprimo, me siento miserable e inservible (maldito emo encubierto). No sé si alguien que lea esto haya pasado por lo mismo, en realidad no sé si alguien llegará a leerlo ¬¬ pero no me importa.

Cuando estos "ataques depresivos" me afectan tiendo a retraerme en mi mismo, no os voy a contar cuantas veces pensamientos, ideaciones suiucidas pueden haber llegado a mi cabeza, pero el hecho de retraerme me ayuda a concentrar toda mi energía en persuadirme, tratar en lo posible de ayudarme aunque esto, reconozco, es muy difícil.

El punto al que quiero llegar es el siguiente; después del tormento que significa pasar por estos periódos, alejarme de todo y de todos para seguir funcional lo primero que se te viene a la cabeza es descanzar en alguien, alguien que te brinde apoyo. ¿Pero que creen que pasa la mayoría de las ocasiones? Me llega una respuesta cortante de "ah! ¿ahora querí (si, vivo en Chile ¬¬º) hablar? ¿después de que te fuiste/me mandaste a la cresta?"

En esos momentos es cuando tu vocecilla interna, aquella que te tienta a acabar con tu vida se transforma en odio, y es cuando mandas todo a la punta del cerro. Pienso, ¿qué demonios? me alejo para tratar de ayudarme y ellos se enojan, me quedo deprimido por causas que no controlo y ellos se quejan de soy demasiado raro y cambiante...

No sé si alguien tiene un amigo que pase por situaciones como yo, si lo tienen les puedo aconsejar que busquen entenderlos, no se queden con la imagen que proyectan.

Y esto es una de las razones por las que me decanté a ser psicologo, las personas proyectan una falsa identidad, lo que realmente son muchas veces está tan dentro de las personas que algunas ni siquiera se acuerdan de cómo eran realmente. Carl Jung, psicólogo psicoanalista, gran psicólogo, plantea que las personas tienen dos impedimentos para autoreconocerse (en realidad hay más, pero para simplificarlo pondré las que a mi juicio son más importantes) que son la máscara que proyectan en la sociedad, la cual les sirve para protegerse; y la sombra que es nuestra proyección en otras personas, las cosas "malas" que no queremos aceptar en nosostros mismos. Una persona no es lo que proyecta y no es, en último caso, lo que dice ser.

Para conocer hay que vivir, no sólo decir y por ello he dedicado este espacio a meditar sobre esto, no juzgueís en primera instancia, si un amigo o persona en general pudiese tener algún problema, o está actuando raro o demasiado normal no dudéis que tiene algo oculto, y es aquí cuando hay que ayudarle, no importa si eres psicólogo o sacerdote, si crees en Dios o eres ateo, es deber de nosotros ayudar ya que algún día (y no lo duden) lo van a necesitar.

*Si queréis mas info acerca del trastorno depresivo bipolar, este blog les podría ayudar (saqué la imagen de ahí, ¿buena no?), también busca el DSM-4 versión revisada en alguna biblioteca universitaria cercana. 

0 comentarios:

Publicar un comentario